Servicios a la persona

Herencias y Testamentos

Herencias

La defunción de alguien cercano, además del lógico dolor que ello ha de suponernos, en muchos casos nos obliga a efectuar una serie de trámites y actuaciones de carácter jurídico, lo que conocemos como tramitar la herencia, que pueden ser engorrosas y complejas.

Con dicha tramitación lo que buscaremos principalmente es traspasar, a quien corresponda en cada caso, el patrimonio de la persona fallecida, dando complimiento a lo que ella estableció, caso de que hubiera otorgado testamento, o lo regulado por ley, en caso contrario.

Desde nuestro despacho podemos realizar todos estos trámites en vuestro nombre, asesorándoos y efectuando la tramitación completa de toda la herencia, y así:

En primer, lugar os ayudaremos a recopilar (si ya obra en vuestro poder) y a obtener (si no la tenéis) toda la documentación que va a ser necesaria para llevar a cabo dicha tramitación, desde la obtención de certificados de defunción o de últimas voluntades, a la obtención de notas simples de propiedad etc.

Obtenida dicha documentación, efectuaremos un profundo análisis de la situación, y os informamos de los trámites a realizar, costes, impuestos a liquidar, si los hubieran, etc., y, confeccionaremos los documentos jurídicos, actas notariales, escrituras de aceptación de herencia, relaciones privadas de bines, que serán los documentos con los que se va a traspasar el patrimonio de la persona fallecida, a favor de sus herederos, legatarios etc.

Testamentos

La defunción de alguien cercano, además del lógico dolor que ello ha de suponernos, en muchos casos nos obliga a efectuar una serie de trámites y actuaciones de carácter jurídico, que caso de no haberse previsto con anterioridad pueden resultarnos especialmente engorrosas y en algunos supuestos llegar a generar graves problemas, incluso entre la familia.

A efectos de evitar, en la medida de lo posible tales situaciones, lo primero que debemos hacer es pensar en ellas con anterioridad, y así cuando menos plantearnos la posibilidad de preverlas, mediante el otorgamiento de algunos de los siguientes documentos: testamento, testamento vital, y apoderamiento preventivo.

Mediante su otorgamiento lo que conseguiremos es regular como nosotros queramos, y no como la ley u terceros terminen por decir, sobre distintas ámbitos de nuestra persona: el patrimonial con el testamento, el médico con el testamento vital, y el de nuestra representación ante terceros mediante el apoderamiento preventivo.

Así mismo, mediante estos documentos, además de ser nosotros quienes decidamos sobre esas esferas tan personales, también conseguiremos descargar a nuestras personas más próximas de tener que tomar decisiones que en muchos casos terminan por generar fricciones y tensiones en el ámbito familiar, que pueden llegar hasta judicializarse.

Por tanto, la conclusión a lo expuesto debería ser que, una vez vencido el tabú de pensar en esas situaciones (defunción, enfermedad grave, incapacidad, etc) en las que todos podemos encontrarnos, el otorgamiento de testamento, testamento vital i/o apoderamiento preventivo, nos permitirá por un lado, que seamos nosotros quienes decidamos sobre esos aspectos: como distribuir nuestro patrimonio a nuestro fallecimiento; que tratamientos médicos no queremos recibir, o si queremos que alguien nos represente en situaciones de incapacidad física o psíquica; y de otro lado, le ahorraremos a nuestros seres queridos tener que tomar esas decisiones sumamente complejas, por nosotros.

FAQs

Porque va a permitir que seamos nosotros quienes decidamos el destino de nuestro patrimonio cuando fallezcamos de la forma que deseamos, y no a lo que la ley establece. Además ahorrara problemas, costes, y dolores de cabeza a nuestros seres queridos.

Si, mediante el otorgamiento del Testamento Vital o Documento de Voluntades Anticipadas, en el que, podemos establecer qué tratamiento médico queremos o no recibir, para el caso que algún día suframos una enfermedad que nos imposibilite pronunciarnos sobre ello, y en el que, entre otras cosas, podamos establecer que no deseamos ser mantenidos en vida artificialmente. 

Si, mediante el otorgamiento de un apoderamiento preventivo, en el que se designan a una o varias personas para que me represente, administre.

También podemos nombrarlos como tutores, para el caso que algún día esté en situación física o psíquica que me imposibilite pronunciarme sobre ello.

Si lo prefieres puedes hablar con nosotros mediante este formulario

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